Cerebro límbico

Ahora imagina que estás mirando a través del lado de la cabeza haciendo un corte transversal al cerebro.  

Podrías ver la parte de abajo de tu cerebro, el cerebro límbico.  Se encuentra debajo de la corteza, enfrente del cerebelo y por encima del tronco cerebral. Evolucionó hace entre 200 y 300 millones de años y es el asiento de las emociones. 

Es el responsable de mantener la presión arterial, frecuencia cardíaca, temperatura corporal y los niveles de azúcar en la sangre, y es también responsable de funciones relacionadas con la supervivencia: alimentación, lucha, huida y la reproducción sexual.

El cerebro límbico es fundamental para el aprendizaje y la memoria a corto plazo y a largo plazo.  Almacena los recuerdos de las experiencias de la vida.

La corteza cerebral. La superficie del cerebro se llama Cortex o Corteza.  Cortex proviene del latín a causa de la apariencia complicada del cerebro. 

La corteza corresponde alrededor del 80% del cerebro.

El Tálamo. El tálamo hace una clasificación preliminar de toda la información externa que entra al cerebro.  Posteriormente envía esta información a la Corteza a través del hipotálamo.

Amígdala. Coordina acciones del sistema autónomo de las emociones. Forma parte del sistema de respuesta defensivo.

Ganglios Basales. Los ganglios basales son responsables de controlar el movimiento, sobre todo para iniciar el movimiento.

Hipófisis. Junto con el hipotálamo, la glándula pituitaria ajusta constantemente el cuerpo para mantener de forma óptima la adaptación al medio ambiente.

                                                                                                                                                                                                                                                  Hipotálamo. El hipotálamo se cree que es la parte más importante del cerebro límbico.  Es pequeño, del tamaño de la mitad de un terrón de azúcar, y sólo pesa 4 gramos. 

Regula las hormonas, el deseo sexual, las emociones, la necesidad de comer y beber, la temperatura corporal, el equilibrio químico, el sueño y el despertarse. 

También controla la glándula pituitaria. 

El hipotálamo también decide que la información que entra en el cerebro reciba su correspondiente atención, por ejemplo, avisa cuando tiene hambre o tiene demasiada temperatura.

 

Secuestro amigdalino

Activación mantenida de la amígdala como consecuencia de un estado de estrés mantenido o mecanismo de supervivencia. Impide la puesta en marcha de los mecanismos de adaptación del individuo favorecedores del aprendizaje. Impide el riego sanguíneo adecuado en la zona prefrontal del cerebro, zona clave para la atención, el cambio de perspectiva, la toma de decisiones, las ideas o la creatividad. 

 

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